ESCandalízate Pierre Bourdieu en una traducción que vale caca dijo: "El mundo social es una enorme reserva de violencia acumulada, que se revela cuando encuentra lascondiciones para su realización" también dijo que "toda expresión es un ajuste entre interés expresivo y una censura", yo creo que tiene razón
Paaaaaaaaazzzzzzzz. qué paz los monasterios, a pesar de lo moderno que se veía, los monjes con sus sotanas y su silencio, te transportan a otro tiempo. Un tiempo donde nada puede pasar, porque está todo quieto. Al entrar debías dejar tu vida y tu ruido afuera. No querrías perderte el murmullo de las faldas del monje al pasar, yo quería escuchar sus rezos, tan concentrados mirando el suelo, pero no pude. se los tragaba el silencio.
es uno de los muchos lugares, donde sabes que no perteneces, pero es lindo estar ahí. un lugar que no quiero olvidar. para una persona sin hogar es muy recomendable ir a compartir silencios allí. es buen escape.
ah! y cuando los monjes cantan es la cagá de lindo.
cordillera de los andes/ madre yacente madre que anda/ que de niño nos enloquece y hace morir cuando nos falta/ caminas sin rodillas/ pura de ímpetu y confianza / con tus siete pueblos a cuestas en tus faldas acigueñadas / de ti bajan cantando como denuncias consumadas / tumbadores de caoba / rompedores de araucarias / de ti bajan cantando/ en el cerco del valle de Elqui / bajo la luna de fantasma / no sabemos si somos hombres / o somos peñas arrojadas / dónde quedó la madre augur / que desde cuatro siglos llama /en toda noche de los andes y con el grito que es lanzada / otra vez suben nuestros coros / y el roto anillo de la danza / por caminos que eran de chasquis / y pespunte de llamaradas / otra vez suben nuestros coros / Gabriela Mistral.
Extracto del discurso dictado por Gabriela Mistral en el Palacio de los Conciertos de Estocolmo, al ganar el nobel de literatura, el 10 de diciembre de 1945:
Después de muchos años, cuando yo sólo sea un montoncito de polvo callado, jugad conmigo, con la tierra de mi corazón y mis huesos. Si me recoge un albañil, me pondría en un ladrillo y quedaré clavada para siempre en un muro, y yo odio los nichos quietos. Y si me hacen ladrillo de cárcel, enrojeceré de verguenza oyendo sollozar a un hombre; y si soy ladrillo de escuela padeceré también de no poder cantar con vosotros en los amaneceres.
Mejor quiero ser polvo con los que jugáis en los caminos del campo. Oprimidme! porque he sido vuestra, deshacedme porque os hice, pisadme porque no os di toda la verdad y toda la belleza. O simplemente cantad y corrred sobre mí, para besaros los pies amados. Decid, cuando me tengáis en las manos, un verso hermoso, y crepitaré de placer entre vuestros dedos. Me empinaré para miraros buscando entre vosotros los ojos, los cabellos, de los que yo enseñé. Y cuando hagáis conmigo una imagen, rompedla a cada instante, que a cada instante me rompieron los niños de amor y de dolor.
Despertó temprano al otro día, con la misma pesada sensación de todas las mañanas. Se vistió lentamente rezando para auyentar la mala suerte y pidiendo ser alguien más, como lo había hecho todos los días desde que tenía 14 años, salvo algunos días en los que el frío apaciguaba un poco el ardor de su garganta y entumecía sus manos, obligándolo a pensar en otra cosa, pero éste no era uno de esos días, cuando terminó de anudar sus zapatos y antes de salir de su pieza, se persignó mirando al inerte y eternamente sordo crucificado sobre su pared, por si hoy le dolía menos terminar el día (...)