Prefiero a Gabriela


Extracto del discurso dictado por Gabriela Mistral en el Palacio de los Conciertos de Estocolmo, al ganar el nobel de literatura, el 10 de diciembre de 1945:

Después de muchos años, cuando yo sólo sea un montoncito de polvo callado, jugad conmigo, con la tierra de mi corazón y mis huesos. Si me recoge un albañil, me pondría en un ladrillo y quedaré clavada para siempre en un muro, y yo odio los nichos quietos. Y si me hacen ladrillo de cárcel, enrojeceré de verguenza oyendo sollozar a un hombre; y si soy ladrillo de escuela padeceré también de no poder cantar con vosotros en los amaneceres.
Mejor quiero ser polvo con los que jugáis en los caminos del campo. Oprimidme! porque he sido vuestra, deshacedme porque os hice, pisadme porque no os di toda la verdad y toda la belleza. O simplemente cantad y corrred sobre mí, para besaros los pies amados. Decid, cuando me tengáis en las manos, un verso hermoso, y crepitaré de placer entre vuestros dedos. Me empinaré para miraros buscando entre vosotros los ojos, los cabellos, de los que yo enseñé. Y cuando hagáis conmigo una imagen, rompedla a cada instante, que a cada instante me rompieron los niños de amor y de dolor.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

hagamos de nosotros lo que queramos en la vida, y dejar a voluntad lo que nos pase...

los poetas no me caen bien, creo.
pero no se que es lo que creo, asique ese comentario no vale.