Con Tito

¿Qué es Viña? ¡Nada!



Con un poco de soberbia, pero sobre todo simpatía Tito Fernández abre las puertas de su casa, y comenta algunas primicias sobre proyectos futuros, algunos que pasaron y su vida.



Humberto Waldemar Asdrubal Baeza Fernández, un nombre tan extraño como ese, sólo podía pertenecer a un verdadero personaje de la música en nuestro país. Humberto, más conocido como “Tito” Fernández, o Tito a secas, como a él le gusta que lo llamen, a través de los años de carrera musical se ha convertido en una verdadera leyenda.

Nació en el Sur, Temuco, un caloroso día de diciembre de 1942. Dicha ciudad lo propuso como Hijo Ilustre el año 1991, oferta que rechazó debido a la connotación política que se le puede dar a tal distinción. Sin embargo, dos años más tarde en 1993 decide aceptarla, esta vez, de la Comuna de Lo Espejo, donde vivió por algunos años. Se puede apreciar justo arriba de su escritorio el pergamino que lo acredita como Hijo Ilustre esa comuna.

La Casa

En su casa lo que más llama la atención es la decoración, la pared, aunque recargada por las decenas de cuadros colgando, luce maravillosa, los grandes espacios, que sólo un viejo departamento de Avenida Mata puede dar, equilibran la visión y deja una acogedora sensación en el cuerpo. Dan ganas de sentarse a conversar por horas. Sin embargo, Humberto espera en su “oficina”.
Con lo versos a flor de piel “Tito” recibe a sus visitantes y ésta no es la excepción.

Al entrar los cuadros de afuera parecen una broma. Adentro, la pared no se ve de tantos cuadros, pergaminos y fotos que cuelgan de ella. Entre ellos, afiches de conciertos en diferentes países del mundo, fotos de otros destacados artistas a nivel nacional, como Víctor Jara.

Las paredes también se pierden detrás de los cuatro anaqueles ubicados uno en cada pared, la más pequeña se encuentra detrás de su escritorio y contiene centenares de discos, donde se pueden encontrar todas sus creaciones, además de discos que le han enviado de regalo algunos artistas, más otros discos de su agrado. Sobre la estantería se pueden ver diferentes trofeos, entre ellos las dos gaviotas de oro y de plata obtenidas en el Festival de Viña del Mar. Además de los recibidos en sus múltiples presentaciones en el Festival del Huaso De Olmué, donde siempre es un invitado célebre.

Al centro se encuentra el enorme escritorio de “Tito”, en forma de “L”, donde a un lado se ubica el computador, siempre prendido, y donde se puede ver que estaba leyendo algunas noticias. Sobre dicho escritorio, se observan unos algunos trofeos más pequeños, algunos adornos de artesanía en madera, y lápices.

Una ventana con las cortinas siempre cerradas alumbra pobremente la amplia habitación, una lámpara una esquina del escritorio entrega la luz necesaria para mirarse las caras y escribir. El sitio es agradable e incita el relajo, sobretodo por el aparato de aire acondicionado que hace más que placentera la estadía.


Un tipo sencillo

Con una gran sonrisa, “Tito” deja su lugar en la silla de su escritorio, y se levanta para recibir a la visita. Con una tenida de día viernes caluroso, camisa manga corta color damasco, jeans azules ajustados a la cintura con un cinturón café, y rodeando su cuello, un pañuelo rosado, de tela delgada. Después de los saludos correspondientes y de los comentarios sobre el clima, Tito lanza su primera fase, un poco descolocante:

-No me digas de qué se trata la entrevista, no me interesa...
-Pero…
-No quiero saber nada, hablemos.

Así fue la bienvenida en la casa de Don Humberto Baeza. Lo curioso es que en ningún momento sonó violento o agresivo, un tono simpaticón en su voz lo impidió.


Al verlo se notan el paso de los años en las comisuras que forman su sonrisa, sin embargo la mente la tiene igual que cuando un joven, lleno de creatividad y vitalidad. Al comenzar la conversación anuncia que hace poco sacó un disco. Y que planea, junto a sus colaboradores, dejar un legado de 50 discos, de los cuales ya tiene listos 12, los cuales serán creados y grabados por él. Para lanzarse luego, después de su muerte. Con la frecuencia de dos discos por año. Lo que significa que tendríamos “Tito” hasta 25 años más, desde la fecha de su muerte. Esto es algo que lo llena de orgullo y que lo divierte, pues se ríe al contarlo, dando a entender que es una ocurrencia loca.

Sin embargo, su gran capacidad creadora hace posible que tal sueño se haga realidad, según el, después de tanto trajín en el mundo de la música, los discos salen solos, “yo puedo almorzar, venir al estudio, hacer un disco, volver y tomar la once, e incluso dormir una siesta entre medio”.

Por lo menos es claro que los versos nunca le van a faltar, sobre su escritorio, muestra una agenda mediana, donde tiene las páginas enumeradas con sus propios números, hasta ese viernes llevaba más de 4700 páginas. Ese es un diario de vida, el cual está escrito completamente en versos, desde la página número uno. Es así como él ha vivido su vida, un eterno poema, que musicaliza de vez en cuando y se convierte en un nuevo disco. Un creador, sin duda, con todas sus letras.

La carrera de Tito Fernández, ha estado marcada por el esfuerzo y la casualidad, siendo muy joven, primero su madre y luego sus colegas, se dieron cuenta de la veta artística y de poeta que naturalmente fluía por sus venas y se expresaba en sus creaciones.



Comienzos de un fenómeno

A los 18 años decide retirarse de la Escuela de Especialidades de la Fuerza Aérea de Chile, donde alcanza el grado de Brigadier Mayor de Escuadrilla. A la que había entrado a los 15 años. Vuelve a Temuco y decide terminar sus estudios, sin embargo, éstos son incompatibles con su trabajo en el “Club Temuco”. En ésta misma época comienza su trabajo de Cantor en Radio Cooperativa Vitalicia, allí "nace" el personaje “Tito” Fernández.

Más tarde se desempeñó como obrero en la recién nacida empresa Loncoleche Ltda. Sin embargo, en 1964 renuncia, con la decisión de salir a conocer el mundo y a ver si puede obtener más recursos, ya que con la llegada de su segunda hija Verónica, era necesario tener un trabajo mejor.

Es en Santiago, donde conoce a Víctor Villarreal, su más antiguo compañero musical, junto a él viaja a Perú, donde se convierten en figuras dentro del ámbito artístico peruano teniendo éxito en radio y televisión.

Un hito importante en su carrera significó la creación de su primer disco, del año 1971, que se llamó “El Temucano”, producido por Ángel Parra, y apoyado por el mismísimo Pablo Neruda. Éste disco se convierte en éxito de ventas y de aquí en adelante pondría el nombre y la música de Tito Fernández en las radios y su fotografía en las revistas más importantes de la época. Siendo también invitado a diferentes programas de televisión. Justo después de la aparición de éste disco es que el público lo bautiza como “El Temucano”.

Ese mismo año lanza su segundo disco, el que contiene el famoso éxito de “La Casa Nueva”, luego en 1975 lanza el segundo gran éxito de su carrera “Me Gusta el Vino” (1975), el que lo llevó a aumentar aún más las ventas y a sus seguidores, “El Temucano” se consolidaba así, como un artista de notable popularidad a nivel nacional e internacional.

Luego de esto comienza una carrera agitada, llena de viajes con presentaciones en los mejores y más reconocidos escenarios del mundo, no sólo en América Latina, sino también en toda Europa y llegando hasta Australia. Carrera acompañada de muchos reconocimientos, que se pueden observar en las paredes de su hogar. Satisfecho no cuenta que en 48 años de carrera ininterrumpida ha grabado más de 70 producciones en Chile y como anunció al principio se vienen más.

Sobre la pregunta si había recibido alguna invitación para presentarse en el festival de Viña del Mar, responde con soberbia, quizá justificable después de tantos reconocimientos recibidos durante su carrera: “m’hijita he tocado en los mejores escenarios del mundo, ¿qué es Viña? Nada! “poh”. Recalcando la N de la palabra nada.

Tito y la Cultura

Pero no todo ha sido cantar y tocar, en la vida adulta de Humberto también ha habido otros intereses, el 27 de enero de 2006 pasa a ser parte del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, como miembro del Comité Consultivo Nacional. Sin embargo, su experiencia de éste lado de la cultura no le fue muy gratificante, en sus palabras, “donde hay fondos concursables, había plata y donde hay plata, hay problemas”.

Según él, dichos fondos era una forma de excluir a las personas, ya que considera muy complicado postular, y añade, “si Violeta Parra hubiera tenido que concursar, no habría sabido cómo hacerlo”. Esto como una forma de explicar lo engorroso que son estos procesos. En su concepción la cultura es la forma de expresión de las personas, por lo tanto todos deberíamos tener derecho a expresarnos y a tener acceso a ella. Ya que es una expresión libre. Dentro del Consejo, afirmó que se sentía “dominado” de cierta manera, ya que había parámetros por los que regirse y a él le habría encantado entregar la cultura a todo el mundo, como la expresión libre de los seres humanos.


En éste mismo ámbito señala que es la juventud que tiene la fuerza para crear cosas nuevas. Y a modo de broma añade: “y buenas, ya que hay muchos jóvenes que tienen todas las ganas, pero les falta talento, hay que tener las ganas y talento”
XXX

Comentario Atemporal

Nunca habríamos imaginado que el lanzamiento de un jarro de agua, causaría tanto revuelo. La diferencia de este caso, es que fue lanzado contra la ministra de educación, Mónica Jiménez. Evento que la obligó a suspender su participación en la “Jornada de Clausura de Diálogos Participativos por la Educación Pública”.

Esta noticia, fue portada de prácticamente todos los diarios del país, incluso apareció en el diario argentino Los Andes. La autora de este comentado acontecimiento se llama Música Sepúlveda, es alumna del liceo Darío Salas, tiene 14 años y ha participado activamente del movimiento estudiantil en contra de la LGE. Y ha sido detenida 4 veces en protestas callejeras.

Como se ve es una estudiante comprometida con la causa en la que cree, igual que muchos de los estudiantes y profesores que mantuvieron su lucha durante semanas en contra de la nueva Ley General de Educación. De la cual no se obtuvo buenos resultados, como sabemos la ley ni siquiera causó debate en la cámara de diputados y se aprobó rápidamente.

En varios blogs y protestas posteriores a la aprobación de la ley, se pudo apreciar la indignación que sintieron profesores y alumnos, al ver que las protestas no le hicieron ni cosquillas a los políticos, quienes siempre trataron de bajarle el perfil al movimiento.

Una vez aprobada la ley, los medios de comunicación mostraron a los diputados y políticos celebrando, entre ellos a la Ministra Mónica Jímenez, quien se paseó por el congreso sonriendo satisfecha, situación que colmó la paciencia de muchos.
Paciencia que se venía agotando de a poco con las duras y cortantes intervenciones de la ministra en contra del movimiento estudiantil.

Sin duda, esa fue una de las gotas que ayudó a colmar el vaso, el que finalmente lo derramaría Música el día Lunes 14, la alumna que le arrojó el agua del jarrón, no el jarrón como dice en algunos medios de comunicación, seamos claros.
En mi opinión, ese día explotaron todas las frustraciones acumuladas debido a la represión vivida por los estudiantes, durante semanas de lucha contra la LGE.

Cuando Música le habla a la Ministra Jiménez, quien no la escucha, explotan esas frustraciones en un simbólico y lleno de malestar arrojamiento de agua a la cara de la Secretaria de Estado.
Mas tarde, la alumna asegura que no se arrepiente y no pedirá disculpas, lo que encuentro muy válido y argumenta que a los estudiantes nadie les pide disculpas cuando son golpeados y mojados en la calle.
El hecho encierra – sin duda – una falta de respeto y un acto de violencia moderada, diría yo. Diferente habría sido que le tirara el jarro de vidrio en la cara. Sin embargo, la justifico y la avalo, porque Música representa la voz sofocada por la represión y la indiferencia.

Lamento que estos hechos, le quitan fuerza al movimiento, hace que la causa, tal vez, pierda seriedad, pero entiendo lo que llevó a esa estudiante a arrojar el agua sobre la ministra.

MUSE Chile 26 de Julio 2008











Setlist
01. New Born
02. Dead Star
03. Map of the Problematique
04. Supermassive Black Hole
05. Butterflies and Hurricanes
06. Citizen Erased
07. Feeling Good
08. Drum and Bass
09. Invincible
10. Hysteria
11. Starlight
12. Time Is Running Out
13. Stockholm Syndrome + riffs

Encore

14. Take a Bow
15. Plug In Baby
16. Knights of Cydonia

Como buenos ingleses MUSE comenzó su show a las 21:00 o'clock. otra cosa más para agradecer. Una hora y media justa duró el mejor concierto que he visto, de sólo salar y corear las canciones.

Estuvo increíble, nunca había visto un público más prendido, excelente elección de canciones, aunque eché de menos muchas, pero bueno, no puedo pedir que toquen todos sus discos.

Lo mejor del último tiempo, dejé mi garganta y toda mi energía en esa cancha como me lo propuse. Ahora estoy coja, pero feliz. Gracias MUSE!!!!!


MUSE EN SHILE


¿El evento del año? de la década, del siglo?, esperemos que no pero que sea igualmente bueno..

can't wait!!!!!!! can't wait!!!!

Pregunta Nº 6


¿Qué habrá querido decir Gustavo Cerati con "usar su cabeza como un revólver"?

Pregunta Nº 5


Tengo una duda, ¿soy sólo yo?

Es raro el sentimiento de la gratitud, a mi siempre me empieza como sentimiento de deuda, hasta que finalmente ésta decanta, de a poco cede, y queda solamente la gratitud, que es un poco mejor que la deuda, pero igualmente un poco desesperante, sobre todo cuando la persona no está para saber que estás agradecida, o..... peor aún: no le importa.... situación que definitivamente se agrava cuando una de tus metas es no deberle nada a nadie, pero me temo que eso es imposible, no?

¿soy sólo yo?

G r a c i a s

Este segundo viaje a la cordillera me dejó media hiperventilada., aunque ahora el destino fue la de los andes, madre yacente, madre que anda, no será mucho? ok a vilches. Se le podrá llamar cordillera de los andes a vilches? Eniwei.....

Quiero darle las gracias a alguien, tal vez no debería, tal vez voy a lastimar a personas que me importan ahora, por agradecer a alguien que me importó en el pasado, pero siento que lo necesito, aprovecharé el valor que agarré allá arriba.

Para hacerlo, utilizaré una canción de un artista que me tiene marcando ocupado desde hace algunas semanas, antes no le había tomado atención, por suerte nunca es demasiado tarde. Hablo de Jorge Drexler. Curiosamente sus canciones dicen todo lo que alguna vez quise decir y no supe cómo, y claro también otras cosas. No la pondré entera, sólo un pedazo que refleja fielmente lo que siento: (ojalá que esto suene menos mamón de lo pienso que suena):
...y mientras el vino caía, supe que
de algún lejano rincón
de otra galaxia
el amor que me darías
transformado volvería, un día
a darte las gracias...
así debería ser, sinceramente espero que así sea.